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Analistas intentan adivinar qué sucederá con Trump y la nueva relación Washington-La Habana

Analistas intentan adivinar qué sucederá con Trump y la nueva relación
Washington-La Habana
DDC | La Habana | 12 de Noviembre de 2016 – 15:08 CET.

A menos de una semana de la elección de Donald Trump a la presidencia de
Estados Unidos, analistas políticos y medios periodísticos alrededor del
mundo se lanzan en una suerte de predicción de lo que podría suceder con
el nuevo inquilino de la Casa Blanca en torno a las recién inauguradas
relaciones con La Habana.

Lo cierto es que Trump resulta una persona impredecible, cuyo
pensamiento apenas se puede adivinar tras las diferentes posturas
manifestadas a lo largo de su contienda electoral.

En los inicios, el presidente electo dijo sentirse “bien” con la
política de reconciliación de la administración Obama hacia el Gobierno
cubano, pero en los finales de la ardua campaña, en el centro neurálgico
del exilio histórico cubano en Estados Unidos, prometió que la echaría
atrás, mantendría firme el embargo y cerraría la recién inaugurada
embajada de Estados Unidos en La Habana.

Para BBC Mundo Trump es un “político diferente”, una especie a la que
probablemente los gobernantes cubanos nunca han tenido oportunidad de
enfrentarse.

Según el medio británico, hasta el breve mensaje congratulatorio de Raúl
Castro representa una diferencia con el pasado y destaca que Trump
pronto se convertirá en el primer presidente de Estados Unidos en asumir
el cargo desde que La Habana y Washington restablecieran lazos diplomáticos.

La publicación recoge la opinión del profesor asistente en Historia
Latinoamericana de la Universidad Internacional de Florida, doctor Mike
Bustamente, a quien le “gustaría creer” que la última postura expresada
por Trump en Miami “fue un oportunismo electoral de último minuto, una
variación de su antiguo estilo” que además, piensa, “no le trajo tanto
beneficio”.

“Es difícil decir si genuinamente está planeando implementar estas
políticas. No olvidemos que hace unos años representantes de sus
compañías violaron el embargo al venir a Cuba para explorar
oportunidades de inversión”, afirma Bustamante refiriéndose a un
artículo de la revista Newsweek al respecto.

Para Bustamente, si el presidente electo “llegara a abordar el asunto
desde la perspectiva de un empresario hotelero, podría resultar más
favorable al levantamiento del embargo que lo que hizo creer a su
audiencia en el sur de Florida”.

El abogado residente en Washington Robert Muse, cuyas opiniones recoge
El Nuevo Herald, cree que “Trump puede rescindir los decretos de Obama,
pero es poco probable que lo haga a gran escala”, pues para él se trata
de “una decisión más complicada de lo que parece”, en vista de que
empresas estadounidenses que han irrumpido con sus negocios en la Isla
se verían afectadas y esto sería un inconveniente a la popularidad y
esencia capitalista del magnate.

En esa misma dirección va el pensamiento del analista político y
funcionario de la Isla Jesús Arboleya, para quien la elección de Donald
Trump como presidente de Estados Unidos no debe implicar una “hecatombe”
para el régimen ni una “reversión” del proceso de normalización de los
vínculos bilaterales entre ambos gobiernos.

En entrevista con la agencia oficial china Xinhua, el profesor del
Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) opina que tal
actuación no estaría en la filosofía del multimillonario ni en sus
antecedentes respecto a anteriores declaraciones y la exploración de
negocios que hizo hace unos años en la Isla.

Dice que iría “en contra de sectores republicanos conservadores,
particularmente los agricultores, que están muy interesados en el
mercado cubano”.

Arboleya entiende que en una primera etapa de Gobierno, La Habana no
será una prioridad para Trump, pues “deberá dedicarse a resolver
cuestiones internas y externas más urgentes”.

“Por lo tanto, eso puede significar que todo seguirá avanzando como
hasta ahora en el sentido de que los acuerdos que están en discusión se
puedan continuar discutiendo; los empresarios interesados en invertir
aquí, continúen explorando sus posibilidades y se concreten algunos
negocios; las personas que quieran visitar el país, podrán continuar
haciéndolo”, apunta.

El también historiador es optimista al pronosticar que “esto no va a ser
una tragedia ni un caos ni un desastre para Cuba” e invita a “estar
preparados para adaptarse y responder oportunamente a cualquiera de las
variables que se presenten”.

A su juicio —y en eso coincide con anteriores opiniones—, lo que
caracteriza a Trump es la incertidumbre, pues se trata de “un personaje
hasta ahora desconocido como figura política, muy controversial por sus
comentarios y reflejo de las contradicciones internas de la actual
sociedad norteamericana”.

Fernando Ravsberg, desde su blog Cartas desde Cuba, sustenta las tesis
antes esgrimidas de que podría prevalecer el ímpetu empresarial del
magnate multimillonario en su relación con La Habana.

Sin embargo considera que el presidente electo “podría virar para atrás
la tortilla” fácilmente pues cuenta con el apoyo y la presión de los
políticos cubanoamericanos del Congreso, entre ellos el reelecto Marco
Rubio.

Con respecto a la visión antinmigración de Donald Trump, Ravsberg ve
posible que pueda “engarzarse en los esfuerzos de Rubio por castrar la
Ley de Ajuste, que les otorga residencia a todos los cubanos que pisen
suelo de los Estados Unidos”.

“Para las autoridades cubanas puede ser más fácil lidiar con el
transparente Trump que con la experimentada Hillary. Ella era la
continuadora de la política de Obama, una estrategia coherente y bien
articulada dirigida a ganarse el corazón de los cubanos”, apunta.

En opinión del periodista uruguayo, “paradójicamente Trump podría
incluso contribuir a la unidad de los revolucionarios cubanos que tenían
visiones diferentes sobre cómo enfrentar la política de Obama. Ahora,
para bien o para mal, todo será más diáfano, sin espacio para sospechas
reales o paranoicas”.

Como concluye Ravsberg, “es pronto aún para saber qué rumbo tomará
Donald Trump respecto a la Isla”. El corresponsal de El Público en La
Habana parece ver dos mensajes que envía el Gobierno: “Cuba se prepara
para el peor de los escenarios pero sin iniciar ni siquiera los ataques
verbales, dándole a Trump la posibilidad de mover fichas primero”.

Source: Analistas intentan adivinar qué sucederá con Trump y la nueva
relación Washington-La Habana | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1478959688_26676.html

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