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El cubano de a pie; su gran dilema

El cubano de a pie; su gran dilema
Unos están de acuerdo con que Trump regrese a la política existente
antes del “deshielo” y otros quieren que continúe la vía abierta por
Obama ¿De qué lado se halla usted?
Félix Luis Viera, Miami | 24/11/2016 4:06 pm

La mejoría en el nivel de vida del cubano de a pie sigue en veremos.
Cuando digo mejoría me refiero a la material y la espiritual; puesto que
la primera es en muchas facetas del vivir la que proporciona la segunda.
Dicho de otro modo: la comida es algo material, el techo lo es; y nadie
dudará que el comer y el cobijarse produce paz espiritual, buen estado
de ánimo, estación feliz.
Parecía que la política de flexibilización emprendida por el Gobierno de
Barack Obama continuaría en el próximo cuatrienio.
Mas todo parece indicar que no será así: el Presidente elegido, Donald
Trump, ha insistido en sus declaraciones de que revertirá la política
hacia Cuba trazada por el presidente saliente.
No pocos analistas e intelectuales en general coinciden en que el
acercamiento entre ambos gobiernos, promovido sobre todo por Barack
Obama, ha sido una decisión correcta.
Pero muchos asimismo coinciden en que ha resultado baldío: el régimen
existente en la Isla no ha cambiado ni ha prometido cambiar el estado de
cosas imperante; como pueden ser la libertad de expresión, la
eliminación de la censura o la autorización para que los grupos
opositores tuvieren voz y voto. Por el contrario, la propaganda del
régimen continuó estigmatizando al “imperialismo” en la misma medida en
que este le ofrecía un ramo de olivo.
Uno de los propósitos de la política promovida por Obama era
precisamente mejorar el modo de vida de los cubanos. Hasta ahora, esto
ha repercutido solamente en cierto segmento de los trabajadores por
cuenta propia; por ejemplo, los dueños de paladares, taxistas y
arrendadores de viviendas. Y esto, en mayoría casi total —por decirlo de
alguna forma—, en La Habana.
Y ahí tenemos que en tiempos en que la paz aflora, el Gobierno de Cuba
malgasta recursos —en un país donde escasea el medicamento más
corriente— en maniobras militares como el recientemente realizado
Ejercicio Estratégico Bastión 2016. Y se prepara para realizar
demostraciones militares para celebrar el próximo aniversario del
desembarco del yate Granma, el 2 de diciembre.
¿Qué persigue el régimen con estas manifestaciones de poderío militar?
Estoy de acuerdo con quienes opinan que se trata de atemorizar al propio
pueblo. De acuerdo: una manera en extremo sádica de abusar de la lógica,
la dignidad humana.
Lo anterior lo podríamos refrendar con las respuestas tácitas para estas
preguntas.
¿El Gobierno cubano se halla amenazado por alguna fuerza extranjera? No.
¿Ellos, los gobernantes cubanos, creen que específicamente el Gobierno
de Estados Unidos constituye una amenaza?
No.
Pues bien…, amedrentar a su propia población. Ese es el objetivo de
las maniobras militares recientes y las venideras.
Coartar a la población, así como entretenerla de algún modo, y de algún
modo hacerle ver que, como dicen en México, “no hay nada que no pueda
ser peor”.
Es decir, tome en cuenta, ciudadano, que su malvivir puede empeorar: ahí
tiene al Bastión. Si ya usted se quejaba de lo trabajosa que le resulta
la existencia, pues vea que puede pesarle todavía más mediante su
participación —voluntaria, como el chino— en un Bastión.
Bueno… Pues entonces digamos que no hay nada como un Bastión bien
concebido y realizado para que “nuestro pueblo honrado y trabajador”
comprenda que sus adversidades pueden acrecer cuando resulta incorporado
a eventos de este tipo o parecidos. Así que tranquilos, muchachos.
Ese es el objetivo. “La guerra de todo el pueblo”. Ya que, gracias a
Dios, gracias a Dios los para los gobernantes cubanos, digo, todo el
pueblo no tiene manera de convertirse en balsero.
Mientras, hay dos fuertes corrientes de opinión.
Una, que está de acuerdo con que Donald Trump, en cuanto a Cuba, regrese
la política a como se encontraba antes del acercamiento decretado por
Obama. Y aunque apriete más con el embargo/bloqueo, de modo que la
población reviente.
La otra, que considera que Trump debe seguir el camino abierto por Obama
y en definitiva eliminar el embargo impuesto al Gobierno de Cuba;
considerando que ya aquel pueblo ha sufrido demasiado.
¿De qué lado se halla usted?

Source: El cubano de a pie; su gran dilema – Artículos – Opinión – Cuba
Encuentro –
www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/el-cubano-de-a-pie-su-gran-dilema-327773

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