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Entre Putin y Trump, Raúl Castro

Entre Putin y Trump, Raúl Castro
¿Cómo afectan a Cuba las relaciones entre Rusia y Estados Unidos?
Martes, enero 10, 2017 | Miriam Leiva

LA HABANA, Cuba.- La dependencia de Moscú parece recurrente en La
Habana. Mientras la agudización de la crisis en 2017 se explica por el
deterioro de los aportes económicos de Venezuela fundamentalmente, China
y Vietnam, los supuestos paradigmas de reformas para Cuba, posiblemente
no suministrarán las materias primas y las mercancías esenciales sin
garantías de pagos para sus empresas.

El gobierno cubano no tendrá liquidez, y tampoco podrá adquirir todo el
petróleo sustituto del venezolano a corto plazo. Angola, Argelia e Irán
podrían ayudar con suministros, pero las cantidades y condiciones de
pago serían distintas, sobre todo las de Teherán, que comienza a salir
de las sanciones internacionales. A esto se añade el aumento de los
precios y de los gastos por transportación. El plan para el año no
contiene medidas de apertura y estímulo al trabajo, y pretende revertir
la crisis con más restricciones al ya bajo consumo, el cumplimiento de
las obligaciones financieras internacionales y las grandes inversiones
extranjeras, que no llegarán por las condiciones existentes.

Aunque Cuba se depreció con el fin de la Guerra Fría, podría haber
comenzado a revalorizarse en el marco de las ambiciones de Putin de
restituirle Rusia el papel de gran potencia —anexión de Crimea, avance
en Siria y otros—, también con el retorno frente a las costas de Estados
Unidos y la interferencia en el proceso de acercamiento a Cuba
propiciado por Barack Obama. La política del presidente Donald Trump
hacia La Habana y sus relaciones con Putin incidirán positiva o
negativamente en el futuro de nuestro país y la situación en las Américas.

Raúl Castro ha estrechado los nexos con Rusia en todas las esferas, con
mención explícita a la “colaboración estratégica” negociada por
Alejandro Castro Espín y la modernización del equipamiento militar, que
posiblemente se destine a la represión interna.

El acercamiento se intensificó desde su visita oficial a Moscú en enero
de 2009, cuando, urgido de nuevos aliados económicos ante la situación
en Venezuela, viajó también a Angola y Argelia (donde repitió en julio
cuando participó en Egipto en la Cumbre del MNOAL y realizó una visita
oficial), y en 2012. Rusia acordó en octubre de 2013 condonar el 90% de
un estimado de 30 000 millones de dólares más intereses adeudados a la
Unión Soviética, lo que facilitaría las inversiones de las empresas
rusas, mientras Cuba pagará los 3,2 miles de millones restantes en 10 años.

Durante la visita oficial de Putin en julio de 2014 se suscribieron
muchos documentos, incluido el acuerdo de colaboración entre las
empresas Cupet y Rosneft para optimizar la extracción y la eficiencia de
los campos de petróleo en explotación. Previamente se había conocido la
firma de un acuerdo con Zarubzhneft para la exploración off shore en la
Zona Económica Exclusiva de Cuba. El ministro de Asuntos Exteriores,
Serguéi Lavrov, visitó en marzo de 2015, con particular atención al
proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU. anunciado
por los respectivos presidentes en diciembre de 2014.

El general presidente reconoció en julio de 2016 la falta de liquidez y
la reducción del suministro de petróleo por Venezuela. En septiembre, la
Agencia de Información del Petróleo reveló una carta de Raúl Castro a
Putin pidiendo el suministro estable de petróleo y sus derivados en
condiciones favorables de precios y financiación. El Ministerio de
Economía ruso en una carta al Ministerio de Energía advertía que “la
capacidad de pago de Cuba es un riesgo importante” y proponía “implicar
a las compañías petroleras rusas con proyectos de inversión en ese
país”, como la estatal Rosneft, según reportaron las agencias
internacionales de prensa.

El Plan de Producción Nacional para el año 2017 se proyecta en 3 538 200
toneladas de petróleo y gas equivalente, un 4,3% inferior al estimado en
2016, informó el vicepresidente Ricardo Cabrisas, mientras Raúl Castro
admitió que el costo de importación de combustible “pende como espada de
Damocles sobre nuestra economía”, en la Asamblea Nacional el 27 de
diciembre de 2016. El incremento de la producción y el plan de energías
renovables dependen de las inversiones extranjeras.

La producción nacional decrece por el agotamiento de los pozos y la
imposibilidad de asumir las costosas inversiones para nuevos, según
Osvaldo López Corzo, Jefe de Exploración de Cupet. Roberto Suárez
Sotolongo, director adjunto de esa empresa, manifestó que se centrará la
atención en los próximos cinco años en varios proyectos en ejecución
entre La Habana y Varadero, con exploración en Boca de Jaruco, Tarará,
Santa María y Santa Cruz, cuyas estructuras son alcanzables con la
tecnología de perforación existente.

Pero el proceso de exploración y extracción de petróleo es cada día
menos rentable. El costo de un solo pozo puede ser de 200 millones a 300
millones de dólares en una columna de agua de más de 1 500 metros; para
desarrollar cualquier campo hay que perforar por lo menos diez pozos, a
lo cual se suman los costos de las instalaciones submarinas,
instalaciones de superficie o flotantes, y los de las operaciones, de
acuerdo a datos del propio oficialismo.

El presidente Donald Trump auguró que con Cuba procuraría un mejor
acuerdo pero sin perjudicar al pueblo, en sus declaraciones
preelectorales, que fue endureciendo. En línea con sus posiciones
pragmáticas de procurar entendimientos con Rusia, podría actuar también
hacia La Habana, a fin de no perjudicar el prestigio alcanzado por
Estados Unidos entre la población cubana favorecida por las medidas de
Washington, satisfacer los esfuerzos de amplios sectores norteamericanos
y cubanoamericanos, y hábilmente neutralizar la influencia de Putin en
la isla sin colisiones perturbadoras de los temas de mayor calado en las
relaciones entre ambas potencias.

Si Trump reinstaurara una política de confrontación, beneficiaría al
gobierno cubano cuando afronta una cruda crisis económica que enajena el
apoyo del pueblo, al aportar la excusa utilizada durante 55 años para
culpar a Estados Unidos por todos sus fracasos, paralizar a los
dirigentes aperturistas y reprimir a toda la sociedad; no solo a la
sociedad civil independiente que con muchas dificultades procura
contribuir a democratización.

No menos nocivo sería continuar la campaña sobre la eliminación de la
Ley de Ajuste Cubano, que ha estimulado el incremento del éxodo de
personas incrédulas de las autoridades isleñas, que solo avizoran un
futuro digno en Estados Unidos. Por el contrario, si recibieran mejorías
en su calidad de vida y oportunidades de negocios privados como
resultado de las medidas de la administración de Washington, tendrían
estímulo para permanecer en el país.

Source: Entre Putin y Trump, Raúl Castro | Cubanet –
www.cubanet.org/opiniones/entre-putin-y-trump-raul-castro/

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